jueves, 29 de noviembre de 2012

AMANITAS CAESAREA Y MUSCARIA - HERMANITAS, PERO DIFERENTES

La Amanita Caesarea y la Amanita Muscaria son hongos de la misma familia, las Amanitas, razón por la cual tienen el mismo nombre, pero sus distintas características y cualidades les otorgan diferentes apellidos:

Caesarea                                                          Muscaria
amanita de los césares                                     matamoscas (del latín musca)
oronja                                                               falsa oronja
color anaranjado                                              color rojo
color suave y agradable                                   color intenso y peligroso
pie y láminas amarillos                                    pie y láminas blancos
exquisita                                                           tóxica
muy apreciada                                                  poco apreciada
...............                                                          ...................
amanita buena                                                  amanita mala
hermanita buena                                               hermanita mala

                                                              AMANITA CAESAREA


                                                          AMANITA MUSCARIA
 
La Amanita Caesarea, conocida comúnmente como oronja, amanita de los césares o yema de huevo, se desarrolla a principios del otoño en regiones cálidas meriodionales de Europa, principalmente bajo alcornoques, aunque también junto a encinas, robles o castaños. Es considerada como una de las mejores setas culinariamente hablando y muy apreciada en el mundillo micológico

                                                             CAESAREA

La Amanita Muscaria, también llamada matamoscas o falsa oronja, recibe su nombre del latín musca, mosca, debido a que paraliza temporalmente a los insectos cuando interactúan con la seta. Es tóxica aunque su ingesta no resulta mortal para las personas.
                                                                  MUSCARIA

La Caesarea tiene como principales características su color anaranjado y su volva blanca inmaculada en forma de huevo que contiene a la seta en su juventud. Su similitud con un huevo es tanto cuando nace, por el color y forma de la volva, como cuando eclosiona, por el sombrero emergente de color naranja y forma redondeada, representando a la yema, con la envoltura blanca alrededor como si de la clara se tratase.
Su crecimiento es cilíndrico, luego convexo y termina aplanándose. Una vez adulta, el sombrero puede llegar a ser muy grande llegando a medir más de 20cms totalmente plano. Posee abundantes láminas, algo desiguales, en la parte inferior del sombrero y estrías en los bordes. Tiene un pie amarillo claro, recto y robusto que puede llegar a tener más de 15cm de altura y hasta 3cm de diámetro. El corte es blanco en su interior tanto en el tallo como en el sombrero
                                                                CAESAREA
 
Otra característica diferenciadora con su hermana la Muscaria, aunque su nacimiento y morfología sean similares, es que al romperse la volva a la Cesarea le queda pegada en la parte superior un trozo blanco de la envoltura, mientras a la muscaria le quedan adheridos pequeños trocitos blancos esparcidos por toda la seta, a modo de pintitas blancas.  
                                                                    CAESAREA

                                                               MUSCARIA

La Caesarea, culinariamente es tierna y extremadamente frágil (debe consumirse pronto una vez cortada), posee un olor suave y sabor exquisito, siendo los ejemplares jóvenes los más apreciados. La mejor forma de degustarla es cruda (en ensaladas o carpaccio) o simplemente salteadas con un poco de sal y aceite de oliva.

A finales de octubre, acompañando a mi primo José Ramón Barrios, gran entendido y hábil buscador de setas, tuve ocasión de aprender a diferenciar, apreciar y localizar a la Amanita Caesarea. El primer día no tuve suerte y todas las encontraba él, pero ese día probé por primera vez la amanita de los césares. Y fue durante otra jornada campestre cuando conseguí encontrar mi primera Caesarea, que recogí cual rico tesoro y me la cené yo solito salteada con aceite de oliva. ¡Ummm!, deliciosa.... ¡sólamente quedaron las fotos!  



1 comentario:

  1. No hay nada como coger "vicio" a las cosas buenas de la vida y, una de ellas, y de las más satisfactorias, es dar un paseo por el campo. Si además ese campo son los valles del Guadarranque, Gualija o Guadarranquejo ya es la "hostia" y si encima lo aderezas con unas cesareas, ya es la "Hostia de las Hostias".

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