jueves, 28 de agosto de 2014

EL AJOCANO


El Ajocano era una de las comidas típicas de los cabreros, en las sierras de las comarcas de las Villuercas e Ibores, que constituía su habitual almuerzo y, quizá sea el plato más típico y representativo de la localidad de Navatrasierra, donde aún se conserva la tradición de almorzar Ajocano en muchos de sus hogares,  donde ha perdurado la trashumancia de las pastorías de cabras a la sierra del Hospital hasta hace dos años.














En otros pueblos de los Ibores y Villuercas, recibe el nombre de Caldo Cano, quizá debido a la similitud con los ingredientes y elaboración de las llamadas Sopas Canas o Sopas de Ajo.
El Ajocano probablemente sea un plato derivado, o hermano, de las Sopas de Ajo basado en la leche de las cabras y el pan, aderezados con un poco de aceite y pimentón. Que eran, prácticamente, los únicos alimentos básicos de que disponían para su manutención y que formaban parte de la ‘cabaña’, o jornal de los cabreros para la semana, consistente en 7 panes (14 si tenían zagal), un cuartillo de aceite, sal y pimentón. Dependiendo de la época del año en que se encontrasen, se podían añadir otros ingredientes, como tomate, pimientos secos, o cebolla, e incluso huevos de perdiz escalfados en el Ajocano.

Para que alcance su sabor más exquisito es necesario cocinarlo en un caldero de hierro, a la lumbre, con leche de cabra y en el campo (aunque esto último ya no es posible al estar prohibido encender fuego en el monte).